30.3.10
Los muros
Yo le hablo de estar sola y él contesta algo sobre la soledad. No es eso lo que quiero decir. Él dice: bueno… es casi igual. Las palabras connotan - digo - pesan, llevan una carga, yo hablo de otra cosa, de estar con uno mismo, de sentir el sinsentido de la propia vida, tener ese espacio. Ese espacio es sagrado. Él dice que sí, que no hay necesidad de estar en pareja, pero… Le aclaro que no hablo de estar o no con otro, sino de estar o no conmigo, que hay tantos distractivos, siempre, que se puede vivir pasando de un puente a otro como en un jardín japonés, cruzando el lago sin tocar el agua. Me mira sin saber adónde voy. Digo que casi siempre hablamos con las mismas palabras pero de temas diferentes, que eso es común entre nosotros. Y al decirlo siento que traspaso el muro de la soledad que de otro modo me hubiera rodeado sin remedio.
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Leo y releo ese texto corto, y su escritura me recuerda la escritura de Marguerite Duras, de l'Amant, de El Amante de la China del Norte, de Un dique contra el Pacífico, etc. Tus frases, las partes cortas de tus frases condensan y vuelven más tenso el diálogo reportado por ella. Releo tu texto y no se agota.
ResponderEliminarAndré